en tinta negra y en tinta roja

Por: Abel Santiago


Reproduzco parte de un comentario publicado con motivo de la segunda edición de esta obra, porque está próxima a cumplir 17 años de haberse dado a conocer, y porque con motivo del éxito obtenido, ha logrado colocarse entre las primeras obras de arte en el país, por la brillante trayectoria artística del maestro Arturo García Bustos. Este pequeño texto se incluye en la parte final de la segunda edición, correspondiente a 2016, que coincidió con la publicación de una obra similar del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, hoy Secretaría de Cultura, cuyo primer titular y entusiasta promotor cultural, Rafael Tovar y de Teresa, falleció lamentablemente sin haber podido llevar a cabo el programa editorial que se había propuesto, en el que figuraba mi ensayo biográfico sobre la gran pintora Rina Lazo, esposa del maestro García Bustos, originaria de Guatemala pero nacionalizada mexicana, y también oaxaqueña por adopción, como lo es el autor de los murales del Palacio de Gobierno, hoy Museo de la Diversidad Cultural. La descripción detallada de esos murales, también figura en la obra que comentamos.
  
   La primera edición de esta obra, de octubre del año 2000, publicada por la Fundación Todos por el Istmo, A. C., que preside el licenciado Carlos Altamirano Toledo, se agotó en poco tiempo, pero no había sido posible una segunda edición hasta hoy, gracias al apoyo y comprensión de la misma asociación civil. Incluimos, sólo como complemento, una relación detallada de los datos biográficos del maestro, con las fuentes a las que se puede consultar para ampliar más el conocimiento sobre su vida y obra. Se incluye, asimismo, una carta de la maestra Frida Kahlo al maestro Carlos Chávez, en la que hace alusión a la meritoria labor de Los Fridos, cuando fueron sus alumnos, entre los que figuraba el artista García Bustos durante sus inicios, más unos breves comentarios del autor de este libro.
   La obra más reciente del maestro Arturo García Bustos, uno de los grandes y reconocidos grabadores y pintores mexicanos, fue presentada con gran parte de toda su producción en abril de 2010, en el Museo Nacional de la Estampa, con el nombre de La Imagen del México Post Revolucionario. Comprendió xilografías, linóleos y aguafuertes realizados entre 1947 y 2003. Esta exposición vino a reafirmar en sus visitantes el conocimiento de las preocupaciones del artista por dejar un testimonio gráfico de los grandes movimientos sociales de México, de las condiciones discriminatorias en que viven los pueblos aborígenes, de las luchas de las clases sociales, de las huelgas y manifestaciones de los obreros y campesinos por sus reivindicaciones, de los históricos sucesos mundiales, los golpes de estado, la solidaridad con los países del tercer mundo y las intervenciones armadas de que han sido víctimas pueblos en Latinoamérica, Vietnam, Indonesia y África. Asimismo, se incluyen figuras emblemáticas de los movimientos populares rebeldes, y de las luchas libertarias de los pueblos oprimidos. En el folleto de presentación se dice que el maestro Arturo García Bustos, “pertenece a una generación de artistas que coincide en la oposición a las estructuras sociopolíticas imperantes, y en la idea de que los creadores deben contribuir en la transformación social. Es un hombre comprometido con su tiempo, que produce desde la trinchera del arte, imágenes de denuncia de la injusticia y la violencia social.” Sus estampas “presentan una calidad técnica excepcional, jugando con los contrastes de claroscuros, con soluciones en la línea y los contornos muy semejantes al dibujo y la pintura  expresionista, logrando realzar el dramatismo y la fuerza de los personajes.”
La carta al maestro Carlos Chávez es la siguiente, reproducida de su epistolario selecto:
Coyoacán, febrero 18 de 1947.Querido Carlitos: En mi lugar, va esta cartita, con la que te llevan mis saludos cariñosos tres muchachos pintores: Arturo García Bustos, Guillermo Monroy y Arturo Estrada, que estuvieron en mi clase de la Escuela de la Esmeralda. Yo querría acompañarlos a verte, pero me agarró la “agriposidad” y estoy tumbada en la cama.
Diego y yo te hablamos de ellos en una ocasión, y en nuestra opinión son los mejores pintores, entre los más jóvenes que hay ahora en México. Tienen además de talento unas enormes ganas  de trabajar pero como siempre, en estos casos, no tienen “fierrada”.  Su mayor ilusión es hacer un viaje de trabajo a Yucatán, para hacer una exposición después aquí.  Todo lo que necesitarían en realidad, sería un viaje pagado y algo de “mosca” para vivir muy modestamente el tiempo que estuvieran trabajando allá (ellos te dirán cuanto tiempo tienen en proyecto).  Si te fuera posible comisionarlos oficialmente, aún si les proporcionaras lo estrictamente indispensable, les darías una ayuda inmensa dándoles ocasión de trabajar a gusto, teniendo asegurada aunque fuera por corto tiempo, su casa y comida. Si te es posible arreglarles algo, a mí me daría una alegría muy grande, pues sé que los muchachos valen y estoy segura de que cumplirían con toda formalidad su trabajo, porque los conozco hace más de cuatro años, durante los que han trabajado constantemente con un ahínco enorme logrando un adelanto continuo sin la menor pedantería ni pretensiones.  Ojalá, Carlitos, que puedas hacer algo por ellos. Te lo agradezco por anticipado, pues estoy segura que harás cuanto esté de tu parte.  Al mismo tiempo te ruego que los tengas en cuanta para cuando empieces a adquirir obras de pintores destinadas a formar el museo que tienes en proyecto. Perdona las molestias que mi suplica te cause, y recibe mis mejores saludos, como siempre. Frida.