El Poder de la Luz, del Sonido y de la Tierra

Por: Prometeo Alejandro Sánchez Islas


Los templos excavados en la roca-madre son de las obras humanas más fascinantes y simbólicas que pueda uno visitar. En la provincia hindú de Maharashtra se ubican muchas cuevas convertidas en templos y monasterios a fuerza de cincel y pulmón, dirigidos por inteligencias que aún nos sorprenden por su derroche artístico, tecnológico y alegórico.

 Prometeo Alejandro Sánchez Islas *

Cuando se presencia alguna manifestación de los poderes divinos, las explicaciones sensatas escapan a la razón.
¿Qué impulsó e inspiró a los monjes budistas para arremeter contra una cara vertical de la montaña Charanandri para excavar minuciosamente 12 santuarios-cueva, en lugar de sólo retirar la piedra, como en toda cantera, para labrarla y erigir en el valle del frente sus maravillosos edificios?
La falta de respuestas certeras impele al visitante a “sentir” la fuerza poderosa de un numen divino, capaz de dirigir la planeación y ejecución de esos exquisitos inmuebles rupestrescon herramientas primitivas, pero con una determinación que afirma la presencia de lo sagrado y que enfrenta al ser humano ante un misterio colosal y fascinante.
En el siglo V d.C., dichos monjes debieron abandonar, por razones aún desconocidas, otras increíbles cuevas-templo ubicadas en la cercanaAjanta , erigidas en el costado de una enorme cañada en forma de herradura que databan de 700 años atrás. Aquí, en Ellora, durante 200 años, se construyó una ciudad monumental consistente en templos, santuarios, plazas con inmensas esculturas, monasterios, comedores, graneros y todo tipo de servicios, todo de una sola pieza, es decir, excavando directamente en el basalto volcánico de la montaña.
Este mismo sitio fue ampliado a lo largo de dos y medio siglos adicionales por los hinduistas, quieren realizaron 17 cuevas-santuario para sus divinidades, en perfecta integración con las precedentes. De esa forma, la “ciudad” de Ellora se amplió.
En su último período, entre los siglos VIII y X d.C., los jainistas excavaron 5 preciosísimas cuevas que completaron este asentamiento religioso.
El conjunto arquitectónico ostenta una personalidad equivalente a la del Edén , con jardines, riachuelos, plazas para meditación y esparcimiento, balcones en las partes altas de la montaña para gozar del paisaje y de la misma “ciudad” de Ellora, y hasta un río que pasa sobre el “techo” de varios templos hinduistas para caer escenográficamente en forma de cascada sobre una de las fachadas como un velo, sin que la moje.
Estos edificios nunca dejaron de utilizarse, aun cuando a lo largo del tiempo se hayan dado altibajos debidos a las sucesivas guerras intestinas e invasiones. Sólo a partir de 1983, cuando la UNESCO los inscribió como Patrimonio de la Humanidad, los “viharas” o monasterios pasaron a manos de los restauradores, los cuales hasta la fecha se hallan en “obras”. Hoy es posible constatar que hay cuevas que quedaron inconclusas, en las que es manifiesto el proceso constructivo, el cual comienza atacando la piedra basáltica a la altura del techo, para ir bajando mientras se van cincelando los arcos, columnas, puertas, mesas, pasillos y todos los elementos de piedra, los cuáles en una segunda etapa, serán trabajados a detalle, con primorosos alto y bajorelieves, así como pintados con murales.
Cabe destacar que Ellora es uno de los mejores ejemplos de tolerancia mundial, pues durante más de mil años han demostrado que la convivencia entre personas de religiones muy distintas entre sí, es posible.Quizá influya en los corazones humanos el ineludible hechizo de poder divino que impregna cada fachada, cada cueva y cada altar.
También es conveniente recordar que ni los monjes budistas ni los sacerdotes hinduistas o jainistas hacen voto de claudura. Ella
Este sitio arqueológico está ahora tan vivo como pudo estarlo en la antigüedad, ya que es visitado por miles de turistas y de creyentes de las diversas religiones ahí presentes, quienes comparten los espacios con todo respeto, vistiendo cada etnia sus propiokljlhs coloridos atuendos, en los que dominan los saris y los turbantes .
Multitud de niños acuden acompañados de sus profesores, quienes los introducen a los textos sagrados mediante iconografías pétreas realizadas en bajorrelieve sobre algunas paredes de los templos. Tras un vistazo superficial y gracias a la hábil explicación de un guía, se torna fácil identificar a los personajes del Ramayana y del Mahábharata, quienes, al estilo de los que ocupan los vitrales de las catedrales góticas, ofrecen su enseñanza gráfica aún a los iletrados. En nuestro caso, nosotros actuamos como analfabetos funcionales, pues aunque no entendemos el lenguaje hindi ni conocemos aquellas obras clásicas más que superficialmente, nos es dado identificar escenas de divinidades como Rama, Sita o Hánuman, así como a los clanes de bháratas, al mítico escritor-sabio Viasa y al Dios-elefante Ganesh.Son como enormes libros tallados en los costados de un gigantesco templo-carro, en cuyo interior se venera a Shiva, el Dios destructor-creador. Y todo ello, como se ha mencionado antes, labrado en la misma colosal roca, sin agregar ningún material ajeno.
La gruta-templo más fotografiada es la conocida como “Cueva del Carpintero”, porque su tallado imita miles de piezas de madera ensambladas, con todas sus vetas, uniones y remaches, de modo que su amplia nave abovedada parece el interior de un barco. La bóveda es sostenida por 28 columnas octogonales con capiteles, todo bellamente ornamentado. Cuenta con dos naves laterales y un ábside en el que está tallado un árbol Bodhi, que es una variedad de higo bajo cuya sombra SidartaGautama fue iluminado. En el centro hay una estupa con un enorme Buda sentado, mostrando unmudra o gesto sagrado hecho con las manos.
Pero la estructura más imponente es la llamada Kailasa, que es un templo inigualablemente decorado, cuyo tamaño duplica al Partenón erigido por los griegos en Atenas, y que originalmente estuvo estucado con yeso blanco, para recordar al monte Kailash que es la morada del Señor Shiva. El edificio parece estar soportado por multitud de elefantes de tamaño natural en diversidad de poses, para dar la sensación de ser un enorme carro o palanquín soportado por ellos. Le rodea una galería con pórticos de enorme altura, en cuyas paredes de fondo habitan docenas de deidades portando sus atributos, así como algunas escenas eróticas, todas de más de 5 metros de altura cada una. Se calcula que para extirpar este conjunto de la roca-madre, se tuvieron que remover más de 200 mil toneladas de roca y que los trabajos duraron casi 100 años.
Las fachadas de los demás templos equivalen a pantallas que delimitan el interior de exterior, con hermosos calados florales, geométricos y de estatuaria religiosa. A través de ellas penetra la luz a esas cuevas artificiales generando fascinantes juegos de sombras, en los que aún es posible solazarse con remanentes de los colores originales.
Además, las resonancias que le otorgan al sonido estas oquedades sagradas, especialmente las bóvedas de cañón con sus nervaduras, incitan a la meditación. En algunas de ellas los cantos estilo tibetano resuenan tan profundamente, que se concibe indudable que fueron diseñadas específicamente para propiciar estados de trance profundo. Por ello siguen en operación, pues muchos adoradores o creyentes acuden a sus servicios religiosos, durante los cuales al turismo se le pide no entrar ni fotografiar.
Un elemento adicional, digno de admiración, es el descubierto en 1941 por la artista suiza Alice Boner. Se trata del patrón geométrico que subyace bajo toda la ornamentación del conjunto, elcual actúa a nivel inconsciente como una especie de magia visual que permite “tejer los mensajes” de cada parte en el todo. Así, se manifiesta el poder de la luz, al producir sombras con una intencióndeterminada.
Y quizá el factor más importante reside en el sitio mismo de la adoración: estos templos están en la tierra, es decir, dentro de la tierra… en su seno. Cuando uno medita o canta en ellos, se siente como se abre una puerta de enlace entre el alma de uno y el alma de la tierra. Se produce una sensación de enclaustramiento prodigioso que es más notoria durante la época de lluvias, cuando las cascadas bajan de la montaña bendiciendo el complejo, mientras los fieles pueden orar, secos y cómodos, en las galerías y capillas.
Además de la sorprendente tolerancia religiosa y étnica que se respira en Ellora, lo que uno admira es la continuidad de antiguas tradiciones que han sido preservadas, prácticamente intactas, desde tiempos inmemoriales, de donde se desprende que la sabiduría para construir espacios armoniosos con el universo,aún tiene mucho por enseñar.

(*) Miembro del Seminario de Cultura Mexicana

 

 

Tanto Ellora como Ajanta y otros sitios arqueológicos similares, excavados en la roca viva, se ubican en la zona media del suncontinente indio, relativamente cerca del Mar Arábigo a la altura de la ciudad de Mumbai.

El Jainismo es una religión consolidada en India alrededor del siglo VI a.C. por Mahavira, un hombre iluminado contemporáneo de Buda. Ellos no reconocen la autoridad de los brahamanes hinduistas, se oponen al sistema de castas y su doctrina enfatiza el valor del esfuerzo personal para alcanzar la liberación del alma. Aunque son una minoría religiosa, tienen presencia en casi todos los continentes pues son excelentes comerciantes, especialmente de piedras preciosas.

Según el Génesis bíblico, Dios puso al hombre en el Edén después de haberlo creado a partir de la tierra. Coloquialmente se le usa como sinónimo de paraíso, de huerto generoso o de jardín placentero.

El sari es un vestido tradicional hindú consistente en un largo lienzo de seda o de otra tela ligera, que se enrolla alrededor del cuerpo. Los hay en todos los colores y con todos los estampados imaginables. Se complementan con una amplia gama de joyería y de pintura corporal.

Los turbantes, en India, presentan muchas variantes y significados. Generalmente se realizan de chalinas de alrededor de cinco metros de largo que se enrollan de muy diversas maneras sobre la cabeza. Denotan etnias, rangos y gustos. Por ello es fácil diferenciar a un campesino de una persona “benemérita”.

SidartaGautama, más conocido como Buda Gautama, Sakiamuni, o simplemente el Buda, fue un sabio en cuyas enseñanzas se fundó el Budismo.

Una estupa es un túmulo funerario para contener reliquias. Generalmente son de planta circular y decrece su diámetro conforme asciende en altura.