AlLÁ POR LA PATAGONIA

Por: Guillermo García Manzano


“La Patagonia argentina es la región más extensa de ese fascinante país, el que según los estudiosos comenzara a poblarse diez mil años antes de Cristo”

La región más austral del continente americano es la Patagonia, de la que aproximadamente tres cuartas partes de este extenso territorio corresponden a la Argentina y el resto a la república de Chile.
Cuando de niños estudiábamos la Geografía Universal, nos llamaba la atención el nombre de esta tierra, el cual no solamente nos hacía curiosos, sino también nos provocaba hilaridad. Decíamos: Patagonia, Patagonia nos suena a “patas” y, bueno, no estábamos equivocados del todo, pues cuando en 1520 Fernando de Magallanes buscó darle la vuelta al mundo, hizo contactos con los nativos Tehuelchis, a los que bautizara como Patanones; y es que cuando este portugués decidió invernar en una bahía de la costa atlántica a la que llegó el 31 de marzo, día de San Julián de acuerdo al santoral católico, la denominó por este hecho bahía de San Julián, entró en contacto con los indígenas moradores cuyas características eran su corpulencia y lo grande de sus pies, cosa que llamaría en su idioma materno “pata-gan” pata grande; por ello el término lo derivó al castellano en patagonés; y a la región donde aquellos vivían… Patagonia. En toda la zona cohabitaban otras etnias menos numerosas e importantes como las Huarpes, los Pampas, los Puelches, Ranqueles y los Tehuelches; con todos ellos pudieron convivir mientras la estación invernal duró. Una vez aprovisionado de víveres, los expedicionarios siguieron su viaje hacia el estrecho que aún hoy conserva su nombre.
La Patagonia argentina es la región más extensa de ese fascinante país, el que según los estudiosos comenzara a poblarse diez mil años antes de Cristo.  Está conformada por varias provincias: la Pampa, Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra de Fuego, que incluye la Antártida e islas del Atlántico Sur.

Sería muy interesante poder describir las características históricas, arquitectónicas y de vida de sus principales ciudades, pero el espacio nos imposibilita a hacerlo; Sin embargo, intentaremos con tres de ellas buscando formar una idea de sus atractivos, bellezas y sociedades más representativas.
SAN MARTÍN DE LOS ANDES
Esta ciudad enclavada al suroeste de la provincia de Neuquén, en pleno corazón de la cordillera andina nos llena la vista, nos despierta la imaginación, nos transporta al paisaje ideal, aquel que siempre ensueñan nuestros anhelos.  San Martín, que fuera fundada el 4 de febrero de 1895 por el teniente coronel Pérez, obtuvo su denominación primigenia en lengua mapudungun, como “Pecaulhue”, que quiere decir “Lugar de Gaviotas”, seguramente debido a la abundancia de estas aves en los cielos san martinenses. La belleza de sus construcciones está protegida y garantizada por estrictas ordenanzas municipales que regulan la altura y las fachadas de sus casas.  Existen tres periodos en que pueden clasificarse sus estilos arquitectónicos: el llamado de “los primeros pobladores”, donde sus techos son de chapa y sus paredes de madera. El segundo estilo se debe al diseño del arquitecto Alejandro Bustillo, constructor del llamado Parque Nacional Lanín, donde las fachadas están cubiertas de piedras y sus techumbres son de dos aguas, con muros cubiertos de madera; y el tercer estilo, ya muy moderno, tiene inadecuados techos planos en zona de nevados inviernos y construcciones que no siguen la tradición de muros forrados con buena madera.
Hoy San Martín de los Andes es el lugar de privilegio tanto para vivir, como para el disfrute de diversos deportes acuáticos, de aventura, cinegéticos y para que se deleite,  quien hasta ahí llegue, con el arte culinario patagonés donde se distingue el delicioso y afamado  chocolate de la “Abuela Goyet”.
SAN CARLOS DE BARILOCHE
Es por su belleza y vocación, el centro turístico de excelencia que está dispuesto en la provincia de Río Negro; es, además, la ciudad más poblada de la Patagonia Argentina, y está plagada de inmensos recursos naturales que hacen linderos con el Parque Nacional Nahuel Huapi, en plena cordillera de los imponentes Andes. Sus bosques y lagos, el peculiar estilo de su arquitectura, su nivel de vida y sus muy completos centros de esquí, le han dado fama mundial.
Es curioso que fueran los indios chilenos mapuches, habitantes primigenios de la zona por la parte chilena,  quienes la bautizaron como Bariloche, que en su idioma quiere decir “gente del otro lado de la montaña”; y es también curioso que su primer nombre, San Carlos, fuera un equívoco o mal entendido, pues fue don Carlos Wiederhold, un inmigrante chileno de origen alemán, a quien se le atribuye el primer nombre  completo de la ciudad, allá por el año de 1895, como don Carlos de Bariloche, denominación que el pueblo cambió el “Don” por el  “San”.
Muchos adolescentes y jóvenes argentinos incursionan a Bariloche cuando terminan su educación, allá llamada secundario (preparatoria) y no dejan por ningún motivo de degustar sus incomparables “truchas a la manteca negra” y los deliciosos embutidos ahumados de jabalí, de siervo o de puerco, sin hacer a un lado los finos escabeches de pollo, de conejo o de biscocha, un especia de roedor delicioso y, ¡claro! acompañando  estas viandas con el sin par vino de la vecina provincia de Mendoza. Bariloche es pues, todo un paraíso.
USHUAIA
Esta ciudad, catalogada como la más austral del mundo, es la capital de la provincia de Tierra de Fuego, fundada por Augusto Lasserre el 12 de octubre de 1884. Es la única ciudad argentina que se encuentra al otro lado de los Andes y también la única que siendo mareña, se ubica en aguas del Pacífico. Ushuaia es un término que en idioma yagán significa “Bahía que Penetra hacia el Poniente”.
Cazadores y recolectores de alimentos de hace más de 11 mil años, fueron los primeros pobladores de esta isla, cuando aún formaba parte del macizo patagonés continental y, aunque estos antiguos habitantes duraron varios siglos en la zona,  conforme los europeos fueron llegando al extremo sur del continente, paulatinamente los oriundos fueron desapareciendo, hasta quedar casi extintos allá por 1930; mercenarios contratados por estancieros, se encargaban de eliminar sistemáticamente al indígena.
Hoy día Ushuaia es una pujante ciudad con múltiples atractivos que cuenta con magníficas instalaciones culturales; que celebra vistosas festividades para el disfrute de propios y extraños; que cuenta con una suculenta gastronomía, se dice muy austral, como la “centolla (cangrejo marino) fueguina” la “merlusa negra” gran cantidad de mariscos y deliciosos pescados y sobre todo, tiene en su haber gastronómico el muy solicitado “asado de cordero patagónico a la cruz”. Es también famoso el Festival Internacional Gastronómico “Ushuaia a Fuego Lento” cuya anual celebración atrae a gourmets de todo el mundo. Sus atractivos turísticos están muy bien aprovechados: el Solar del Breque, Tierra Mayor, Villa de las Cotorras y sobre todo, el Complejo Invernal Martial, ubicado al pie del glaciar del mismo nombre, muy cercano a la ciudad de Ushuaia.  Este glaciar es soberbio, sobre todo es espectacular ver los desprendimientos de grandes trozos de hielo que parece fueran cortados fácilmente como mantequilla, por los efectos del cambio climático sobre ellos, y es impresionante su caída al agua, así como el estrepitoso ruido que causan; de igual modo son soberbios sus deportes de nieve, su Parque Nacional “Tierra de Fuego” y su arquitectura vernácula por siempre bella, por siempre adecuada al incomparable paisaje que da marco a la ciudad y a todos sus alrededores. Famosa es también la locomotora “Camila” que con inmensas bocanadas de vapor, va jalando al viejo  “Tren del fin del Mundo”

La Patagonia es uno de los terrenos más hermosos de nuestro planeta.