Juan Alcazar

Por: Acontragolpe


Compartimos aquí la primera entrevista publicada para Acontragolpe.Letras.  En nuestra visita al estudio de Juan Alcázar, en la calle de García Vigil, encontramos a un artista alegre, franco y dispuesto a compartir con nuestro público palabras de esas que sólo puedes expresar “En confianza”.

Juan Alcázar, artista del pincel y del grabado en cuyo trabajo  reconocemos temas de gran sensualidad y mejor  imaginación.  Incursiona en el estudio de la pintura y del grabado, primero en su tierra natal, Oaxaca y después en Jalapa, Veracruz.  Junto con Rufino Tamayo, Francisco Toledo y Roberto Donís, funda el Taller de Artes Plástcias Rufino Tamayo, institución de la que en 1993, llega a ser su director.  Para Juan Alcázar, copiar es relativamente sencillo; lo trascendental y complicado para él, es que el artista ponga en marcha la imaginación al recrear y proponer nuevas interpretaciones de lo que se ve, de lo que es, y de lo que pudiera ser.

 

Cuando se platica con el maestro Alcázar brotan sus ideas y sus conceptos con una facilidad sorprendente.  Para él la educación en las artes plásticas es una condición “sine qua non”,  para quien quiera hacer de éstas su mundo y su comunicación.  Sin descontar el talento propio de quien se inicia en la pintura, el dibujo y las diversas formas del grabado, la técnica exige estudio y dedicación.  Al preguntarle  si considera que el oaxaqueño tiene un especial potencial artístico en estas disciplinas, su respuesta es contundente, franca y directa, dice:  El oaxaqueño nace y vive inmerso en el arte.

Los objetos de uso diario lo determinan; y así nos refiere el artista:  El petate finamente tejido,   el tapete teotitleco con el que se cubre; las vasijas, cántaros y jarros que utiliza para su alimentación,  los utensilios domésticos que le facilitan el trabajo, los textiles de bellos motivos y bordados; el colorido de sus  decorados, todo ello arte objeto  que  le rodea,  influye y determina en su quehacer artístico. Son artesanías y manualidades  que forman parte de su identidad.

Por eso, para Juan Alcázar es sencillo descubrir en las comunidades oaxaqueñas que asiduamente recorre, a personas con un talento  natural y con una predisposición artística emanada de su cotidianeidad.  Por eso también, la preocupación del maestro por abrir espacios de expresión a los jóvenes valores;  lugares donde se pueda apreciar y aprovechar su talento artístico;   talleres comunitarios que no solo se  concreten en  captar a  estos jóvenes talentosos, sino más bien en encausarlos en efectivos  procesos de aprendizaje y de desarrollo.  

Al referirse a los artistas que no siendo oaxaqueños, tienen ya una formación artística en el Estado,  Juan Alcázar reflexionó: Debemos tomarlos muy  en cuenta, pues  cuando naces accidentalmente en un lugar  aprendes a vivir en él, pero cuando eliges un lugar como tuyo, ahí la historia cambia.

Además de su incansable trabajo artístico y de su interés por  la formación de nuevas generaciones de talentos, Juan Alcázar se desempeña como Director del  Museo Oaxaqueño de Los Pintores y en este sentido platicó para ACONTRAGOLPE LETRAS,  sobre la importancia de acercar al ciudadano común a estos recintos de expresión cultural; sobre el trascendental trabajo que representa  el acercar el   mensaje del creador artístico al pueblo:

  Es cierto que tenemos la idea de que los museos han sido creados para las elites, y que la gente no acude a ellos,, refirió.  Sin embargo, tenemos que  acercar el arte a los pueblos, pues éstos nos han dado tanto,  que la deuda cultural que existe con ellos  es inmensa e innegable.  En el  2006  el Museo Oaxaqueño de los Pintores presentó entre otras,   exposiciones muy importantes con artistas de la talla de  Rufino Tamayo,   Rodolfo Nieto y  Rodolfo Morales; continuó relatando:  se ha logrado que la  fundación Rufino y Olga Tamayo nos autorizara la reproducción de algunas obras del maestro y así tendremos la  posibilidad de realizar durante el 2007,  exposiciones itinerantes en las diferentes regiones del Estado; además de la publicación de  libros con reproducciones de creadores oaxaqueños entre los que destaca  Francisco Toledo, como un esfuerzo más de  acercar el arte a la gente.

 

Refiriéndonos a la universalidad de los temas pictóricos, le pedimos al maestro Juan Alcázar nos comentara  su punto de vista sobre la focalización de motivos estrictamente oaxaqueños, y al respecto concluyó:

Por supuesto que primero debemos conocer lo nuestro, lo propio, lo que nos da identidad,  y después incursionar en  lo universal.  No se  trata de rechazar las expresiones de  otras culturas,   sino mas bien de partir y entender lo que nos es propio, aquello tantas veces expresado en la obra de múltiples  creadores,  que ya  constituyen una generación de grandes talentos formados o influidos por Oaxaca, sin que por ello pierdan la universalidad del creador.

Así dejamos trabajando al maestro Juan Alcázar y a un grupo de prometedores  jóvenes artistas, allá  en su taller de la calle de García Vigil; laborioso e inspirado entre sus creaciones,  las que  reflejan el sincretismo cultural que nos da identidad como mexicanos; artista oaxaqueño que con toda honestidad  nos revela sus motivos y sus propuestas  en figuras de mujeres cósmicas y enigmáticas amazonas; en  espíritus de nahuales escondidos en el trazo de  sus obras, y en un trabajo que maximiza sus técnicas hasta lograr expresiones que  invitan al diálogo y  a la imaginación.

En el año 2013 Juan Alcázar partió de este mundo, dejando el testimonio de un personaje creativo, respetuoso del lugar que lo vio nacer, comprometido con su espacio de trabajo y habitante del mundo que disfrutó del lenguaje universal de su obra. .